El autoconocimiento como punto de partida para crear espacios con sentido
La diferencia entre un residuo y la basura comienza con la separación. Para Montserrat Ramírez, directora de operaciones de ECOCE, evitar que los materiales se mezclen y canalizarlos adecuadamente para su reciclaje es fundamental para que puedan convertirse en nueva materia prima. En la hospitalidad, la restaurantería y el food service, esta tarea cobra especial relevancia por la generación de residuos que acompaña la atención diaria a los clientes.
Para Voces de la Industria, conversamos con Montserrat sobre los retos del reciclaje en México y el papel de los negocios del sector Horeca en la construcción de una economía más circular. Durante la entrevista, destaca la educación, la concientización y el uso de contenedores diferenciados como primeros pasos para favorecer el aprovechamiento de los materiales.
También comparte su perspectiva sobre los cambios regulatorios, las innovaciones que facilitan el reciclaje y la corresponsabilidad entre la industria, la sociedad y el gobierno, así como las oportunidades de generar beneficios ambientales y económicos mediante una mejor gestión de los residuos.
V. I.: Cuando hablamos de transformar un residuo en un recurso, ¿qué debe cambiar en la manera en que las empresas y los consumidores entendemos los residuos?
M. R.: Lo primero que debemos entender es la diferencia entre residuo y basura. Cada uno de nosotros puede marcar esa diferencia. Si separamos nuestros residuos para que se canalicen adecuadamente hacia el reciclaje, evitaremos que se conviertan en basura.
La basura es aquello a lo que no podemos dar valor ni incorporar a un ciclo de aprovechamiento. Si separamos nuestros residuos y logramos que lleguen a los centros de acopio, podremos facilitar su reciclaje y su transformación en materia prima para elaborar nuevos productos.
V. I.: ¿Cuáles son hoy los principales retos para lograr que más materiales regresen realmente a la cadena productiva en México?
M. R.: Definitivamente, el reto más importante es la educación y la concientización de todos nosotros. Si separamos los residuos desde el momento en que los generamos, contribuiremos a incrementar las tasas de acopio.
Existen la infraestructura, la tecnología y las políticas públicas. Lo que falta es aprovecharlas y lograr que los materiales lleguen a las plantas de reciclaje para evitar que se conviertan en basura.
V. I.: ¿Qué papel tienen sectores como la hospitalidad, la restaurantería y el food service en la construcción de una economía más circular?
M. R.: Estos sectores tienen un papel fundamental, pues generan una gran cantidad de residuos como parte de la atención diaria a sus clientes.
Es indispensable contar con una separación básica que nos permita valorizar los materiales. Si únicamente acumulamos los residuos y los mezclamos, impediremos su valorización y reciclaje.
Por ello, es fundamental implementar campañas de educación y separación de residuos en nuestros negocios, para evitar que los materiales se contaminen y facilitar su reciclaje.
V. I.: Más allá de separar correctamente los residuos, ¿qué otras acciones pueden implementar los negocios para mejorar su gestión y aprovechamiento?
M. R.: Implementar campañas educativas y de concientización para entender qué materiales se pueden reciclar, cuáles no y a cuáles podemos darles un segundo uso.
También es importante fomentar la separación mediante contenedores diferenciados y contar con espacios adecuados para realizarla. Esto contribuiría a incrementar las tasas de acopio.
V. I.: ¿Hacia dónde consideras que está evolucionando el reciclaje y qué cambios veremos en los próximos años en México?
M. R.: Con la publicación de la nueva Ley General de Economía Circular, en enero de este año, comenzaremos a ver más metas y compromisos obligatorios para todas las industrias.
Hasta ahora, las acciones y las inversiones de la industria en materia de reciclaje han sido voluntarias. Sin embargo, con la nueva ley se generarán instrumentos regulatorios de carácter obligatorio que impulsarán el reciclaje.
Veremos un mayor compromiso de todos los involucrados, más campañas y más trabajo para lograr que todo se recicle. Creo que estamos en un parteaguas gracias a esta nueva ley, que permitirá incrementar el reciclaje.
V. I.: ¿Qué oportunidades existen para que las empresas conviertan una mejor gestión de los residuos en beneficios ambientales, operativos y de negocio?
M. R.: Los materiales reciclables tienen un valor. Al llevarlos a los centros de acopio, se puede recibir un pago por entregarlos. Este incentivo es importante porque resulta más sencillo promover una acción cuando existe una remuneración que cuando depende únicamente de la buena voluntad.
Al realizar estas acciones, las empresas no solo asumen un compromiso con la sustentabilidad, sino que también pueden obtener un beneficio económico.
Sin embargo, no debemos hacerlo únicamente por ese beneficio, sino también por el impacto ambiental positivo que podemos generar. Todas las actividades humanas tienen un impacto ambiental, y debemos procurar reducirlo mediante acciones que lo limiten y minimicen.
V. I.: ¿Cuál sería el primer paso que recomendarías a un negocio que quiere avanzar hacia un modelo más circular, pero no sabe por dónde comenzar?
M. R.: Comenzar por separar los residuos, contar con contenedores diferenciados y acercarse a entidades educativas que puedan proporcionar materiales de difusión y concientización. Esto permitirá poner en marcha campañas dentro de los negocios, empezando por sus propios colaboradores.
Como segundo paso, extender esas campañas a los clientes. La idea es que no se limiten al ámbito interno, sino que lleguen a todas las personas que trabajan en los negocios o los visitan.
V. I.: ¿Qué innovaciones o nuevas soluciones consideras que están ayudando a que materiales que antes se consideraban residuos puedan tener una segunda vida?
M. R.: Cada vez hay más compromisos porque también existen mayores obligaciones. Entre ellas está impulsar innovaciones que permitan que todos los materiales puedan reciclarse.
Actualmente, todavía hay muchos materiales que, por estar mezclados con otros, resultan difíciles y costosos de reciclar y que, al final, no se reciclan.
Sin embargo, la industria y los demás involucrados están trabajando para sustituirlos por monomateriales u otras alternativas cuyo reciclaje sea más sencillo, económico y viable.
Gracias a estas nuevas regulaciones, avanzamos hacia una obligación que va más allá de poner un producto en el mercado: también debemos procurar que ese producto tenga una gestión circular.
V. I.: ¿Qué tan importante es la colaboración entre empresas, consumidores, autoridades y organizaciones para avanzar hacia un modelo de reciclaje mucho más eficiente?
M. R.: La colaboración y la corresponsabilidad entre la industria, la sociedad y el gobierno son fundamentales. Si los tres no participan de manera coordinada, los esfuerzos de los otros dos serán insuficientes.
Si el gobierno no cuenta con la infraestructura o las políticas públicas necesarias, no bastará con que existan materiales reciclables o con que las personas separen sus residuos en casa.
Del mismo modo, si existen materiales reciclables e infraestructura, pero las personas no separan sus residuos, tampoco será suficiente. Los tres debemos colaborar de manera coordinada, porque solo así lograremos una verdadera economía circular.
V. I.: Por último, ¿qué mensaje te gustaría dejar a las empresas del sector Horeca que todavía ven el reciclaje como una obligación y no como una oportunidad?
M. R.: Debemos recordar que tenemos un solo mundo, que todos vivimos en él y que compartimos la responsabilidad por el impacto de nuestras acciones.
Cada acción tiene un impacto que debemos procurar minimizar, porque los recursos naturales son finitos. Si no asumimos esa responsabilidad desde hoy, llegará el momento en que hacerlo dejará de ser una opción.
Una responsabilidad compartida para dar valor a los residuos
La conversación con Montserrat Ramírez sitúa la separación de residuos y la educación como puntos de partida para avanzar hacia una economía más circular. Para los negocios del sector Horeca, contar con contenedores diferenciados, involucrar a los colaboradores y extender las campañas a los clientes son acciones que pueden evitar que los materiales se contaminen y pierdan su potencial de aprovechamiento.
Su mensaje también pone en el centro la colaboración: la industria, la sociedad y el gobierno necesitan participar de manera coordinada para que los materiales lleguen a los procesos de reciclaje. En ese esfuerzo, el valor económico de los residuos se suma al beneficio ambiental y a la responsabilidad compartida de preservar los recursos naturales, que son finitos.