La llegada del Mundial de Fútbol 2026 representa una oportunidad económica sin precedentes para México, especialmente para las ciudades anfitrionas, como la Ciudad de México, donde se espera que la afluencia turística supere los estándares tradicionales de ocupación y gasto. Proyecciones oficiales estiman que la capital mexicana podría alcanzar un promedio de 80% de ocupación hotelera durante los días de competencia, con picos que rondarían el 100% en jornadas con eventos particularmente relevantes.
Sin embargo, este crecimiento también pone en evidencia una compleja dicotomía: la capacidad instalada de alojamiento moderno y formal no sería suficiente por sí sola para absorber la demanda de millones de visitantes prevista. Estudios y proyecciones señalan que tan solo las estancias ofrecidas a través de plataformas como Airbnb pueden generar impactos económicos significativos y ofrecer una alternativa complementaria al sector hotelero tradicional.
La propuesta de los anfitriones: eliminar el tope de alojamiento
Recientemente, anfitriones que operan mediante plataformas de hospedaje temporal en la Ciudad de México han solicitado al gobierno capitalino eliminar el tope de ocupación del 50% para alojamiento, una restricción normativa vigente que limita, en ciertos periodos, el uso de propiedades para estancias temporales. Este llamado surge ante la expectativa de una demanda turística extraordinaria durante las semanas del Mundial, que podría superar ampliamente la oferta formal existente.
El Frente Unidos por la Hospitalidad, colectivo que agrupa a anfitriones, presentó un documento al Gobierno de la CDMX proponiendo que esta regulación se reemplace por un esquema basado en evidencia y proporcionalidad, diseñado para responder a realidades específicas, como las de un evento internacional de gran magnitud.
Puntos clave de la propuesta
- Eliminación del tope generalizado de ocupación, especialmente durante eventos de alta demanda como el Mundial de 2026, con criterios basados en datos reales de movilidad y turismo.
- Institucionalización de la hospitalidad comunitaria en el Plan General de Desarrollo, con normas claras y procesos de certificación pública y progresiva para anfitriones profesionales.
- Creación de un organismo público autónomo especializado en Hospitalidad y Estancias Turísticas Eventuales (ETE), encargado de coordinar, monitorear y evaluar políticas de hospitalidad con participación de autoridades, comunidades y anfitriones.
- Homologación del Impuesto sobre Hospedaje entre estancias turísticas en plataformas y hoteles tradicionales, con automatización de retención y entero fiscal, para asegurar trazabilidad de ingresos y niveles de competencia equitativos.
Los anfitriones señalan que la crisis de vivienda en la CDMX no es provocada por el hospedaje temporal, ya que este representa menos del 1% del parque habitacional urbano; por ello, argumentan que la solución pasa por regulaciones más precisas, basadas en datos y proporcionales a cada tipo de anfitrión y territorio.
Desafíos urbanos y económicos: equilibrio entre oferta y convivencia
La discusión sobre los límites regulatorios se enmarca en un contexto más amplio de urbanismo y competitividad turística. La expansión de usos turísticos en zonas urbanas puede impactar en la disponibilidad de vivienda accesible, el dinamismo de los vecindarios y los servicios públicos.
Estudios de censo urbano previos al Mundial señalan incrementos en los precios de alquiler en zonas cercanas a puntos de interés, lo que ha generado preocupación entre residentes y autoridades sobre la posible gentrificación y presión sobre el mercado inmobiliario local.
A su vez, la integración de alojamientos temporales al ecosistema turístico no solo complementa la oferta, sino que redistribuye el gasto de los visitantes en vecindarios que tradicionalmente han estado fuera del circuito turístico formal, favoreciendo a pequeños comercios, restauranteros y servicios locales.
Lo que emerge de este debate es la necesidad de una política pública integral y adaptativa, capaz de equilibrar:
- Competitividad turística y capacidad de alojamiento
- Bienestar de los residentes y convivencia vecinal
- Competencia fiscal equitativa entre hoteles y hospedaje alternativo
- Sostenibilidad urbana y acceso a la vivienda
La creación del organismo especializado propuesto podría ser un avance significativo para consolidar una gestión de hospitalidad basada en datos, indicadores de impacto y participación multisectorial. Su mandato incluiría el monitoreo constante, la evaluación por territorio y el ajuste de normativas conforme avance la demanda hotelera y de alojamiento alternativo antes, durante y después del Mundial 2026.
La discusión sobre eliminar los topes de alojamiento temporal en la CDMX no se reduce a ampliar las camas disponibles, sino que plantea una conversación más profunda sobre cómo se planifica la ciudad frente a un evento global de gran escala. El reto para autoridades y sector privado —hoteles, plataformas y anfitriones— es construir una normativa que responda a la realidad operativa del turismo masivo, sin sacrificar la calidad de vida ni la convivencia urbana.
Referencias:
- López, J. (2026, 12 enero). Anfitriones piden eliminar tope de alojamiento durante el Mundial en CDMX. Excélsior. https://www.excelsior.com.mx/ciudad-de-mexico/anfitriones-piden-eliminar-tope-alojamiento-mundial-cdmx
- Jornada, L., & Reyes, A. D. (2025, 13 noviembre). La CDMX invertirá más de 6 mil mdp para el Mundial. La Jornada. https://www.jornada.com.mx/noticia/2025/11/13/deportes/la-cdmx-invertira-mas-de-6-mil-mdp-para-el-mundial