La experiencia como eje del turismo contemporáneo y la nueva forma de viajar
A pesar de que existen muchas maneras de viajar, de acuerdo con el sitio web Forbes México, la mayoría de los turistas coinciden en que desean experimentar sensaciones, emociones y conexiones dentro del destino que visitan. Esto se debe a que el turismo se ha convertido en una forma de escapar de la rutina diaria, y la emoción del descubrimiento es una de las principales motivaciones para salir de casa.
A lo anterior se le conoce como turismo emocional, y es aquel tipo de viaje que se centra en conectar emocionalmente con los destinos, las personas y las actividades realizadas. A diferencia del turismo tradicional, este brinda experiencias que tienen un significado personal para los viajeros, que les generan recuerdos que perduran en el tiempo, momentos de reflexión, meditación, relajación y búsqueda del bienestar emocional, así como actividades para salir de la zona de confort, entre otras opciones para aliviar el estrés y la fatiga de la vida cotidiana.
Rafael Micha y la visión de una hospitalidad con propósito
Para profundizar más en el tema, en esta nueva edición de Voces de la Industria presentamos una entrevista exclusiva con Rafael Micha, emprendedor y empresario que se ha convertido en promotor de México, enfocado en enriquecer la vida cultural mexicana y preservar el patrimonio nacional. También es cofundador de Grupo Habita, una empresa de desarrollo hotelero e inmobiliario que se especializa en crear propiedades boutique con un enfoque en el diseño, la sostenibilidad y la cultura local.
De acuerdo con su experiencia de más de 20 años, los dueños de hoteles, hostales, restaurantes y otros servicios de hospitalidad necesitan considerar las emociones de sus clientes para crear experiencias que conecten con ellos, y que no necesariamente apelen a la nostalgia o la tristeza, sino que se despierten a través de acciones más cotidianas, como la degustación de platillos típicos del lugar, bebidas tradicionales o incluso al escuchar música regional.
Las emociones como eje de la hospitalidad
En sus propias palabras: “las emociones son la columna vertebral de la industria de la hospitalidad en México y en todo el mundo, porque no solo se trata de viajar, sino de que los destinos turísticos suelen ser portadores de historia, cultura y significado, elementos que conectan con la esencia de una civilización y su legado hasta hoy en día”.
Además de que estas experiencias permiten reconocer que los seres humanos forman parte de una narrativa más amplia que los une a otros a lo largo del tiempo y el espacio. A diferencia de hace un par de décadas, cuando los viajeros buscaban las 3B al momento de alojarse en un hotel (bed, bath and breakfast), Micha está convencido de que el turista actual es cada vez más sofisticado y busca una experiencia única, irrepetible y genuina.
Aunque parezca que se trata de conceptos subjetivos y difíciles de lograr, “los miembros de la industria hotelera y restaurantera pueden comenzar a diferenciarse al elegir, por ejemplo, servir platillos en vajilla hecha por manos artesanas locales, ofrecer bebidas provenientes de productoras vinícolas especializadas o decorar los espacios con textiles regionales que brinden al huésped sabores y sensaciones nuevas”, mencionó Rafael muy convencido.
Turismo sensorial: viajar a través de los sentidos
Según lo que ha observado como cofundador de Grupo Habita, crear una experiencia genuina va más allá de preparar un discurso que explique a los visitantes qué tan único es un hotel; es necesario que ellos lo comprueben a través de acciones que puedan observar, escuchar, oler o palpar.
A lo anterior se le conoce como turismo sensorial, el cual propone descubrir los lugares a través de la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto, ampliando la manera en que las personas se relacionan con su entorno:
- Observar la vida cotidiana de los locales, sus costumbres, tradiciones y fiestas.
- Escuchar música tradicional, así como el lenguaje y las expresiones.
- Oler los aromas de los platillos, así como de la flora, la fauna y los espacios que los rodean.
- Tocar texturas de tejidos, textiles, frutas, verduras, animales y vegetación.
Naturaleza, espiritualidad y conexión interior
Para enriquecer la experiencia sensorial dentro del turismo, es posible apoyarse en los paisajes naturales del destino; ya que estos inspiran y conectan con una dimensión profundamente humana vinculada a las emociones y la espiritualidad. La contemplación del entorno natural permite al visitante vivir el viaje desde un plano más introspectivo, donde el silencio, la inmensidad y la belleza despiertan sensaciones de asombro y reflexión.
En este contexto, lugares sagrados como templos, zonas arqueológicas u otros espacios simbólicos no solo atraen por su valor arquitectónico y cultural, sino también por la emoción de lo sagrado que evocan. Estos sitios propician una conexión con lo trascendente y con un ser supremo que, más allá de religiones o creencias particulares, forma parte de una experiencia espiritual compartida por todos los seres humanos.
Sostenibilidad y cultura local como detonadores emocionales
De la mano de la naturaleza, los sentidos y lo genuino, el turismo sostenible y la cultura local influyen directamente en las emociones de los clientes:
“El viajero actual se preocupa por cómo el hotel impacta a la comunidad: si los dueños o gerentes ofrecen oportunidades de empleo o crecimiento para los locales, si operan de manera sustentable o si el inmueble está alineado con los objetivos de bienestar, sostenibilidad y apoyo a la localidad establecidos por la Organización de las Naciones Unidas”, de acuerdo con Rafael.
La hospitalidad mexicana como valor diferencial
Al preguntarle directamente qué es lo que más impacta a un huésped, mencionó que los mexicanos somos los mejores anfitriones del mundo por ser educados, generosos y hospitalarios; sin embargo, cuando todo esto se acompaña de un buen diseño arquitectónico, gastronomía genuina, bebidas interesantes y detalles locales como decoraciones y artesanía, la experiencia se vuelve aún más agradable y aumenta la probabilidad de que, al volver a casa, el huésped la comparta con sus seres queridos.
En sintonía con esta visión, uno de los objetivos centrales de Grupo Habita y de Rafael Micha en particular es promover que los viajeros trasciendan el rol de observadores para integrarse auténticamente a la vida local de cada destino.
El punto anterior implica, propiciar experiencias que los acerquen a las dinámicas cotidianas de la comunidad, desde recorrer mercados, fondas y puestos callejeros, hasta participar en celebraciones tradicionales y utilizar los medios de transporte que forman parte del día a día del lugar. A través de este enfoque, el viaje deja de ser un consumo superficial del entorno y se convierte en una vivencia más profunda, informada y genuina, capaz de ofrecer una comprensión real y sensible del contexto social, cultural y humano del destino.
Redes sociales y el deseo de descubrir primero
Al ser cuestionado sobre las razones por las que las experiencias y las emociones han adquirido un papel protagónico en el turismo durante los últimos años, respondió con firmeza:
“Hoy en día las personas buscan ser las primeras en descubrir lugares, comida, artesanos y cocineras. A lo anterior se suma el papel de las redes sociales y las plataformas digitales como catalizadores para difundir esta información a nivel internacional, generando validación, al menos dentro de la comunidad digital, de lo que se comparte y publica”.
Diálogo, mentoría y construcción de comunidad
Para concluir, señaló que, tanto a nivel personal como desde Grupo Habita, participa de manera constante en foros y espacios de diálogo donde comparte su experiencia con colegas de distintos perfiles, que van desde propietarios de grandes cadenas hoteleras hasta emprendedores que comienzan su camino en la industria.
Este ejercicio tiene como propósito aportar como mentor, pero también mantenerse en escucha activa, conocer nuevos proyectos, generar redes de colaboración, construir comunidad y fortalecer un sentido de pertenencia que contribuya al desarrollo colectivo del sector.
El futuro del turismo se siente
Sin duda, esta charla deja claro que el futuro del turismo y la hospitalidad no se construye desde la infraestructura, sino desde la emoción. Su reflexión subraya que viajar hoy significa conectar con la esencia de los destinos a través de los sentidos, la cultura local, la sostenibilidad y la vida cotidiana de las comunidades, transformando al viajero en un participante activo y no en un simple espectador.
Al destacar que las experiencias genuinas se viven y no se explican, Rafael enfatiza la responsabilidad de la industria de crear vínculos auténticos que honren el patrimonio, generen bienestar local y dejen recuerdos perdurables, demostrando que las emociones son, más que un valor agregado, la columna vertebral de una hospitalidad relevante, humana y con sentido.
Referencias
- Álvarez, L. (2024, 31 de octubre). El turismo y las emociones: ¿Economía o necesidad?. Forbes México. https://forbes.com.mx/el-turismo-y-las-emociones-economia-o-necesidad/
- CEUPE European Business School. (s.f.). Turismo emocional: ¿en qué consiste?. CEUPE European Business School. https://www.ceupe.com/blog/turismo-emocional.html
- Zurita, L. (2025, 24 de noviembre). ¿Qué emociones y sentidos guían realmente nuestras decisiones al viajar?. UNIFRANZ, Innovación en Educación. https://unifranz.edu.bo/blog/que-emociones-y-sentidos-guian-realmente-nuestras-decisiones-al-viajar/